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Paleodictyon giganteum

Paleodictyon giganteum

Cronología

2020

Tipología

Zoología

Colección

Fósiles

Número de colección

CECO-PAn 444

Medidas

85 x 80 x 2,4 cm

Ubicación

CECOUAL

Procedencia

Los Giles, Bédar (Almería).

Icnofósil de finales del messiniense (entre 5 y 7 millones de años).

Los icnofósiles, también denominados pistas fósiles, son aquellas huellas o marcas de la actividad de un organismo que nos indican su tipo de comportamiento. Este registro, denominado estructura etológica (la Etología es el estudio del comportamiento animal en su entorno natural) reflejan, en mayor o menor medida, el comportamiento del organismo u organismos (en caso de un grupo) que interactúan con un sustrato, ya sea orgánico o inorgánico, modificándolo ligeramente o de manera significativa, mediante su destrucción física o química, creando, en ocasiones, un nuevo sedimento. Igualmente, estas marcas nos van a dar una idea de la morfología del organismo, dándonos pistas, en ocasiones, del origen de las mismas.

Descrito por el naturalista italiano Giuseppe G.A. Meneghini en 1850, Paleodictyum es un género de icnofósil cuya geometría consiste en una malla de hexágonos (Paelo: Antiguo, Dictyum: Red). En el caso de Paleodictyum giganteum estos hexágonos miden entre 5 y 6 mm. Generalmente aparecen en rocas sedimentarias de mares y océanos. No se conoce excatamente el origen de estas huellas, que siguen siendo un misterio para los paleontólogos. Haste el momento, nunca se han observado asociados a restos del organismo que los pudo crear. Se barajan dos hipótesis. La primera propone que podría ser un sistema de túneles horadado por algún tipo de gusano u otro organismo donde proliferarían bacterias que le servirían de alimento. La segunda, que podría ser una impresión de un organismo de la clase Xenophyophorea (protistas unicelurares gigantes parecidos a las esponjas). Se trata también la posibilidad de un grupo de organismos coloniales y de cuerpo blando (como un tapete microbiano).

Se han encontrado Paleodictyum en rocas muy antiguas, del Cambrico (hace 500 ma) hasta rocas mucho más recientes, incluso en sedimentos actuales de rocas abisales del Atlántico.

Pieza donada por Andrés Fernándes Calderero.