Resumen
Discurso de Enrique de Amo, director de la Escuela Internacional de Doctorado (EIDUAL)
Descripción
Día europeo del Doctorado, 13 de mayo de 2026
Señor Rector Magnífico de la UAL, queridos coordinadores y tutores y directores implicados en nuestros Programas de Doctorado, queridos decanos y decanas aquí presentes de Facultades de la UAL, querida Dra. López-Ibor, estimados representantes de los colegios profesionales con implantación en la provincia de Almería, y muy especialmente, recientes doctores y doctoras que hoy recibís el Premio Extraordinario a vuestro trabajo, acompañantes y presentes en general:
Es para mí una inmensa alegría, como director de la Escuela Internacional de Doctorado de la Universidad de Almería (la EIDUAL), tomar la palabra en una fecha de tan profundo simbolismo. Desde hoy, cada 13 de mayo, celebraremos en nuestra Escuela el Día Europeo del Doctorado una iniciativa a la que nos hemos sumado desde la firme convicción de que la investigación superior es un pilar maestro sobre el que se sostiene el progreso y el bienestar de nuestras sociedades.
Ese contexto social es el que también justifica la presencia aquí hoy de representantes de colegios profesionales: porque el doctorado tiene vocación de no ser algo exclusivo del ámbito universitario. Nuestras empresas y demás tejido laboral no pueden quedar ajenos a la investigación, sino incorporar esas capacidades en las que os habéis entrenado para recibir este grado.
Posiblemente no exista mejor marco para esta conmemoración del Día de la EIDUAL que la entrega de los Premios Extraordinarios correspondientes a las mejores
tesis defendidas en nuestra Universidad en los años 2024 y 2025. Quienes hoy seréis galardonados sabéis muy bien que un doctorado no es un mero trámite académico; es una travesía vital. Horas de soledad frente a libros y pantallas, de incertidumbre en el laboratorio, de hipótesis frustradas y de hallazgos que, de pronto, arrojan luz sobre la oscuridad. Es un camino arduo y, por ello, como bien nos ilustrará después la doctora María Inés López-Ibor en su esperada conferencia, es un imperativo ético y humano aprender a «cuidar la mente que investiga».
Y precisamente para cuidar, guiar e inspirar esa mente investigadora, la Comisión Académica de nuestra escuela tomó recientemente una decisión muy importante: dotar a la EIDUAL de patrón, como todo centro universitario que se precie. Pero al deliberar sobre quién podía y debía inspirar a nuestros doctorandos, llegamos a una conclusión: la complejidad de nuestro tiempo y la riqueza y pluralidad de nuestra tierra no caben en un solo nombre.
Por ello, hemos decidido nombrar dos patrones para el Día de nuestra Escuela: Dos, porque la pluralidad que vindicamos y anhelamos para nuestra sociedad debe visibilizarse desde nuestras instituciones; y aquí somos más de uno. Hemos buscado un equilibrio óptimo: una figura masculina y otra femenina; una vendrá del clásico medieval, la otra es una clásica contemporánea; ambas profundamente enraizadas en Andalucía, y aún ambas con lazos almerienses, reflejando así nuestro espíritu del Sur, abierto y universal, que tan bien define a nuestra tierra, puerto de culturas y tierra de fronteras líquidas.
Me enorgullece anunciar que los patronos de la Escuela Internacional de Doctorado de la UAL son el filósofo
hispanomusulmán Averroes y la pensadora y ensayista María Zambrano.
Permitidme que me detenga en cada uno de ellos para comprender la magnitud de este nombramiento.
Este año, 2026, se cumple el noveno centenario del nacimiento de Ibn Rushd, Averroes (1126-1198). Nacido en Córdoba, es probablemente el filósofo hispano más influyente de todos los tiempos. Fue discípulo de Abentofail de Guadix, quien era natural de Tíjola; o sea, fue discípulo de un paisano. Averroes fue un brillante eslabón del pensamiento hispano y europeo. Su vida transcurrió en el triángulo Córdoba–Sevilla–Marrakech. Fue jurista, filósofo y médico.
Conmemorar su figura es reconocer nuestra honda tradición de grandes pensadores, situándolo junto a Séneca, Maimónides o la Escuela de Salamanca. Averroes deslumbró al mundo introduciendo el aristotelismo en Europa a través de sus formidables Comentarios. Con ellos, Occidente se reencontró con el pensamiento griego, abriendo el paso al racionalismo y al empirismo que caracterizarían el incipiente método científico occidental. Su defensa de la razón, su empirismo aristotélico, se erigió sobre la base de la ciencia, la lógica y las matemáticas. En obras como La destrucción de la destrucción, defendió implacablemente el uso de la razón frente a aquellos que pretendían anteponer el dogma religioso al pensamiento lógico. Hoy, 900 años después, sus postulados de serenidad y razón siguen siendo un faro ineludible en medio de dinámicas irracionales que sacuden nuestro mundo en actuaciones ajenas, cuando no contrarias, al bien común.
Más allá de Aristóteles, Averroes desarrolló un pensamiento sumamente vanguardista. Concebía que la inteligencia humana tenía una doble dimensión: una interior y propia, y otra exterior, colectiva y participada por toda la humanidad. Para él, la inteligencia era un reflejo individual de una inteligencia de especie, externa y superior. ¿Acaso hay una metáfora más bella y exacta de lo que es la investigación doctoral? Cada una de vuestras tesis, queridos doctores, no es solo un logro individual: se trata de vuestra aportación a la gran "inteligencia colectiva" de la humanidad.
Además, Averroes fue un auténtico adelantado a su tiempo en su visión sobre la mujer, al punto de que hoy podríamos calificarlo de pensador con raíces feministas. En pleno siglo XII, reivindicó el derecho al acceso de la mujer a la formación; afirmó que nadie puede obligar a una mujer a casarse ni a llevar un velo que cubra su rostro; defendió el divorcio por malos tratos y aseguró que la mujer tenía plena capacidad para ser juez y desempeñar cualquier oficio superior o intelectual.
Su grandeza fue tal que escandalizó y fascinó a partes iguales. Leído, refutado y admirado en las universidades de París y Roma, Dante lo incluyó en su Divina Comedia y el gran Rafael lo inmortalizó en su célebre fresco La Escuela de Atenas, situándolo junto a Pitágoras. Incluso Borges, Umberto Eco y Salman Rushdie han encontrado inspiración en su figura. Por todo ello, desde aquí nos sumamos al Año Internacional de Averroes. Es nuestro, y como investigadores, debemos reivindicar su legado: una oportunidad eterna para la razón.
Y si Averroes tendió el puente de la razón desde el medievo hasta la modernidad, nuestra otra patrona tiende el puente del compromiso humano desde el convulso siglo XX hasta nuestros días.
La Comisión Académica de nuestra escuela, reunida el pasado 11 de febrero, barajó otros ilustres nombres; sin embargo, consideramos que este patronazgo compartido debía recaer en María Zambrano Alarcón.
Nacida en Vélez-Málaga en 1904 y fallecida en Madrid en 1991, es hija de Araceli Alarcón, natural de Bentarique. María Zambrano es, por derecho propio, una de las pensadoras más lúcidas de la historia de España. Discípula de Ortega y Gasset, entabló amistad con figuras clave como Federico García Lorca, Miguel Hernández o Luis Cernuda. Es una intelectual puente entre la Generación del 27 y la del 36.
A Zambrano le tocó vivir el desgarro de su tiempo. Tras colaborar con la II República y ejercer como profesora auxiliar de Metafísica en la Universidad Central de Madrid, cruzó la frontera en 1939 hacia un exilio que duraría casi medio siglo: Cuba, México, Roma, París, Ginebra... Fue en esa intemperie donde forjó una obra extensa, original y profunda.
Libros como Filosofía y poesía, Persona y democracia, o Los bienaventurados, evidencian un pensamiento centrado en el compromiso cívico para construir un mundo más justo. Zambrano reflexionó como pocas sobre el dolor del exilio, haciendo especial hincapié en la doble marginación de las mujeres exiliadas, víctimas de su condición política y de un orden histórico patriarcal que limitaba su libertad.
Pese a su genio, España tardó en reconocerla. Hubo de esperar hasta la transición para que su patria intelectual le abriera los brazos, recibiendo el Premio Príncipe de Asturias en 1981 y convirtiéndose en la primera mujer en ser galardonada con el Premio Cervantes en 1988.
¿Por qué Zambrano para nuestra Escuela Internacional de Doctorado? Porque encarna a la perfección el ideal del humanismo investigador. Demostró una originalidad intelectual sin precedentes —creando su famoso concepto de la "razón poética"—, acompañada de un estricto rigor metodológico y un compromiso inquebrantable con la dimensión pública del conocimiento. Su capacidad de construir una posición filosófica propia, contra viento y marea, y de ser reconocida internacionalmente, responde exactamente a lo que define un trabajo doctoral: la obligación de aportar conocimiento científico original, con un fundamento riguroso y desde una ética intachable.
Estimados asistentes, queridos recientes doctores:
Hoy os entregamos el máximo reconocimiento de esta Universidad a vuestro esfuerzo. Desde hoy, ya no caminaremos solos; ya nos acompañan Averroes y María Zambrano.
Un cordobés y una malagueña. Un sabio del medievo y una humanista del siglo veinte. La razón empírica que desentraña las leyes del cosmos y la razón poética que cura las heridas del alma humana. Ambos sufrieron persecución y exilio por sus ideas —Averroes en Lucena, María por medio mundo—, pero ninguno de los dos renunció a la búsqueda de la verdad. Ambos nos enseñan que el conocimiento verdadero requiere valentía, que el
pensamiento no entiende de sexos y que la inteligencia, como decía Averroes, nos pertenece a todos.
Concluyo ya, para dar paso a la segunda parte de este acto en la que disfrutaremos de pistas que nos ayudarán a reflexionar sobre la salud mental en un ámbito tan humano como el del quehacer universitario del doctorado.
Cierro ya: enhorabuena a los premiados, con el recordatorio de que vuestra tarea no se queda en ser premiados, sino en dar testimonio, para siempre, de este reconocimiento. Enhorabuena a la Universidad de Almería. Larga vida a la investigación, y que Averroes y María Zambrano, herederos de su tiempo, y enlazados cada uno a su manera con Almería, iluminen ya para siempre vuestros caminos.
Muchas gracias.
Datos de la actividad
Fecha:
<p>13 de mayo de 2026</p>
Dirigido a:
Comunidad universitaria UAL