La paz en las culturas políticas del Mediterráneo

Introducción

La paz, la regulación pacífica de los conflictos, ha sido una habilidad política permanente para conseguir el bienestar de las sociedades. Frente a los problemas planteados por la confluencia de diversos intereses y objetivos en las sociedades, la acción pública y política ha sido un continuo esfuerzo por conseguir que se satisfagan el mayor número de expectativas con el menos coste social posible. Las decisiones de los grupos, instituciones y estados han estado orientadas en muchos de los casos a conseguir las mejores condiciones de convivencia.

La paz se ha convertido en una práctica, una ideología y una teoría pública y política que ha tenido capacidad para hacer frente a los diversos desafíos de las sociedades mediterráneas. Así podríamos decir, sin miedo a equivocarnos, que todas las tendencias políticas presentes en las culturas y países mediterráneos han mantenido posiciones y discursos con respecto a la Paz, al menos entendida como la ausencia de guerra.

Judíos, griegos, romanos, bizantinos, turcos, burgueses, obreros, conservadores, liberales, republicanos, socialistas, comunistas, cristianos, sunnies o sufies, han tenido que definir como entender sus relaciones internacionales, y que relación tenía estas con el bienestar interior.

Eirene, shalom, pax, salam, pace, paix, paz son las palabras que representan y sustentan estas prácticas y, a su vez, se relacionan con otra serie de virtudes públicas y cívicas como son: hospitalidad, concordia, diplomacia, salud, justicia, igualdad, solidaridad e incluso libertad.

Cuando a partir del siglo XVIII se fueron consolidando las diferentes culturas políticas (liberalismo, republicanismo, socialismo o comunismo) se vieron obligadas a introducir y reelaborar su posicionamiento con respecto a la paz.

Las teorías de paz se multiplicaron ante los conflictos bélicos del XIX y especialmente con motivo de la Primera y la Segunda Guerra Mundial. No en vano la paz fue uno de los objetivos y principios de la Sociedad de Naciones y de la creación de las Naciones Unidas.

Los acontecimientos de los últimos años como los conflictos de Oriente Medio. Afganistán, Irak o El Chad, nos han vuelto a poner de manifiesto la importancia de una estabilidad mediterránea e internacional basada en la regulación pacífica de los conflictos.

En este encuentro se pretende comprobar y debatir cómo a lo largo de la historia la paz ha tenido momentos álgidos y de olvido, de teorización y controversia, que merece ser evaluadas por pensadores, políticos, académicos e intelectuales de los países del Mediterráneo.

Como es sabido los Juegos Mediterráneos comenzaron a fraguarse en 1948, cuando los miembros de los Comités Olímpicos Nacionales de los países del Mediterráneo creyeron que podría ser un vehículo para unir las diferentes culturas de la ribera de dicho mar. En el año 1951 se celebraron los primeros en Alejandría (Egipto) con la pretensión de que fuesen un símbolo de paz en un período complicado por la tensión entre las grandes potencias. Los Juegos del Mediterráneo de Almería de 2005 pretenden sumarse a ese espíritu inicial y convertirse en un referente de paz en la encrucijada que vivimos en los comienzos del siglo XXI.


El congreso esta organizado en ponencias, mesas redondas y comunicaciones que se expondrán a lo largo de las sesiones de mañana y tarde.

Las comunicaciones deberán ser presentadas antes del día 9 de mayo (aquellas personas a las que le sea aceptada la comunicación estarán exentos del pago de inscripción).

Las inscripciones se realizaran hasta tres cubrir el numero total de plazas o hasta tres días antes de la celebración del congreso.