Errores típicos
A continuación explicamos algunos de los errores más
comunes en la realización del currículum vitae.
Estructura:
El currículum tiene que tener un orden. Una estructura incomprensible
puede hacer que pase desapercibido. Los seleccionadores no se pueden
parar a organizar los datos de los currículum, funcionan
casi a golpe de vista.
Ten en cuenta:
- El papel debe ser de buena calidad y el currículum no
debe exceder de 2 páginas a doble espeacio y por una cara.
- Deja espeacios, tabulaciones, sangrados y señalizaciones.
- Las fechas deben tener el mismo formato a lo largo de todo el
currículum.
- El tipo de letra debe ser el mismo.
- Deja claro los títulos de las secciones: datos personales,
formación académcia, experiencia labora, informática
e idiomas.
Disposición de los bloques:
- Trabajo antes que estudios >>>> Si tienes experiencia
en un puesto afín al que demandas, puedes poner tu experiencia
profesional en primer término.
- Estudios antes que trabajo >>>> Si no estás
en la situación anterior, empieza poniendo tus estudios,
especialización, cursillos, etc...., antes de pasar a la
experiencia laboral.
Redacción:
- No utilices la primera pesona, emplea la tercera persona del
singular.
- Utiliza frases simples, sin verbos compuestos, sin tecnicismos.
- Repasa la ortografía y gramática.
- No dejes datos al azar deja claro todo lo que has descrito.
Ejemplos
Debes escribir:
Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales.
Auxiliar Administrativo en Bankinter, S.A. Las funciones realizadas
fueron las propias de los puestos de cajero y ayudante de intervención.
No debes escribir:
Estudié la Licenciatura de Ciencias Económicas y
Empresariales.
Trabajé como Auxiliar Administrativo en Bankinter S.A. Las
funciones que realicé fueron las propias de los puestos de
cajero y ayudante de intervención.
Estas normas son flexibles:
- Si tu currículum es de cierta envergadura o deseas resaltar
algún detalle, actividad, etc..., puedes extenderte más
de dos folios si es necesario.
- Si te interesa resaltar o referirte más extensamente
a algún aspecto particular, como las funciones generales
que desempeñabas en un puesto, puedes hablar en primer
persona. Por ejemplo: "me encargaba de...", "trabajé
de..."
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